Nos levantamos tarde ya que el avión sale a las 13:45, y solamente tenemos que hacer la maleta, a la 11:30 tomamos un taxi, después de negociar el precio, que a pesar de ser fijo (45$), siempre te exigen la propina y al ser 5 personas todos argumentan que tienen licencia para solamente 4.
El aeropuerto JFK es inconmensurable, menos mal que hemos salido pronto, tenemos el tiempo justo para tomar el avión de JetBlue. Nos toca retocar las maletas por exceso de peso (50 libras máx.), ya que si te pasas te cobran 50$ de sobrepeso, todo un número, abriendo las maletas en el mostrador de facturación.
Tenemos buen vuelo y al llegar a Chicago ganamos una hora (7 horas de diferencia con España). Después de recoger las maletas nos vamos a por el coche, en América es muy frecuente el alquiler, en la terminal hay autobuses de las compañías de alquiler que te lleva a sus oficinas. Tomamos el bus de Hertz y al llegar a las oficinas hay una cola tremenda, una hora para recoger el coche. Hemos alquilado un monovolumen Toyota Siena que lleva 38.000 millas recorridas. Paco y yo insistimos a Vicenta que pregunta si el coche es bueno, etc… Ella con mucha paciencia pregunta en el mostrador, pero la chica alucina con nuestras preguntas. Al final conseguimos el coche y está en muy buenas condiciones.
Paco nos lleva al hotel de Chicago siguiendo las instrucciones del GPS que lleva el coche y de Vicenta que se orienta bastante bien. Mi GPS también funciona...
Aunque parezca una aventura, aquí es lo más normal, contratar el vuelo, al alquiler del coche y el hotel por internet. Impresiona entrar en Chicago en “tu” coche, el hotel WhiteHall está muy céntrico, es con solera pero tiene muy buena apariencia. Nada más llegar el aparcacoches, que habla español, nos ha dado una ficha y se lo ha llevado, no sé adonde (ya veremos que hacen con él). Muy amablemente nos ha dicho que cuando lo queramos le avisemos media hora antes.
Cenamos en un restaurante cercano muy bueno y barato que nos ha indicado el aparcacoches. Luego nos damos un paseo nocturno por la ciudad del viento, aunque hoy no hace, hay mucha humedad, pero la temperatura es agradable. Chicago de noche es precioso, menos ruidoso que N.Y. y mucho más limpio.
A las 23:30h nos vamos a la cama, estamos molidos y mañana nos espera un día durillo, ver toda la city y además visitar la tienda de NortFace que está al lado del hotel.
Bienvenido
En este espacio pretendo compartir con mi familia y mis amigos y amigas mis viajes.
sábado, 9 de agosto de 2008
Día 6: Último día en N.Y. (04/08/08)
Mañana nos vamos, y hemos decidido dedicarlo a las compras o por lo menos a ver tiendas de las “pijis”.
En primer lugar vamos a B&H, una tienda especializada en fotografía, en la 34st esquina 9ªAve,. Increíble la organización de la venta, aunque no se compre nada merece la pena verla. Vicenta por fin se decide a comprar y tira la casa por la ventana, yo me quedo con la miel en la boca y no me compro la cámara tan deseada, pero Sabina compra una buena cámara que será la que utilizaremos en nuestros viajes. Paco y Mercedes nos esperan pacientemente, y al salir de las compras nos separamos, ellos se van de tiendas y Vicenta, Sabina y yo al museo Guggenhein.
Nos juntamos para comer en la 54st esquina Madinson Ave, bajamos andando hasta la 14st (40 calles no es moco de pavo).
En Manhatan siempre hay gente a todas las horas por todos los sitios, abundan los taxis y coches de lujo, y siempre se ven unas limusinas inmensas, es una ciudad consumista, de derroche sin límite y sin querer quedas atrapado en su filosofía.
Para cenar hemos quedado con Rafa y Antonieta, que están en nuestro hotel, en la pizzería “Grimaldi’s”, famosa por ser en la que comía Sinatra, al pie del puente de Brokling, en la Old Fulton st., pero hay una cola tremenda, y eso que hemos llegado a las 20:00h, decidimos comer en un restaurante cercano y disfrutar de la vista del sur de Maniatan al anocher.
Regresamos al hotel caminado por el puente de Brokling para despedirnos de N.Y.
En primer lugar vamos a B&H, una tienda especializada en fotografía, en la 34st esquina 9ªAve,. Increíble la organización de la venta, aunque no se compre nada merece la pena verla. Vicenta por fin se decide a comprar y tira la casa por la ventana, yo me quedo con la miel en la boca y no me compro la cámara tan deseada, pero Sabina compra una buena cámara que será la que utilizaremos en nuestros viajes. Paco y Mercedes nos esperan pacientemente, y al salir de las compras nos separamos, ellos se van de tiendas y Vicenta, Sabina y yo al museo Guggenhein.
Nos juntamos para comer en la 54st esquina Madinson Ave, bajamos andando hasta la 14st (40 calles no es moco de pavo).
En Manhatan siempre hay gente a todas las horas por todos los sitios, abundan los taxis y coches de lujo, y siempre se ven unas limusinas inmensas, es una ciudad consumista, de derroche sin límite y sin querer quedas atrapado en su filosofía.
Para cenar hemos quedado con Rafa y Antonieta, que están en nuestro hotel, en la pizzería “Grimaldi’s”, famosa por ser en la que comía Sinatra, al pie del puente de Brokling, en la Old Fulton st., pero hay una cola tremenda, y eso que hemos llegado a las 20:00h, decidimos comer en un restaurante cercano y disfrutar de la vista del sur de Maniatan al anocher.
Regresamos al hotel caminado por el puente de Brokling para despedirnos de N.Y.
Día 5: Museo Metropolitan (03/08/08)
Nos levantamos tarde (es el día del Señor y hay que guardar las formas), después de resolver los problemas de comunicación con los teléfonos móviles, salimos a las 10:30h, hacia el museo Metropolitan, nos liamos en el metro, es domingo y hay líneas que no funcionan, llegamos al museo a las 12:00h y estamos casi 4 horas dentro, y eso que solo hemos visto la tercera parte. Es para repetir.
Comemos un “hot dog” en la escalinata del museo y nos vamos a dar un largo paseo por el Central Park, ya que no conseguimos alquilar unas bicicletas. Al ser domingo está repleto de neoyorkinos, es muy agradable tumbarse en el césped y ver como juegan al béisbol, a lanzarse el plato o simplemente a tomar el sol. Hace un día precioso de sol y no hace calor.
Visitamos el Hotel Plaza, Paco dice que en su próximo viaje se alojará en él, sería una gozada, aunque el nuestro no está mal, la zona se paga.
Paseando nos encontramos la tienda de Apple, que locura, son las nueve y está a rebosar, ni que regalaran los aparatitos.
Cenamos en una hamburguesería muy buena y barata, que está dentro del hotel Meridiam, en 56st entre la 6ª y la 7ªAve. Después bajamos a Time Square y volvemos a la locura de las compras en Broadway (Sabina se compra otra maleta).
Comemos un “hot dog” en la escalinata del museo y nos vamos a dar un largo paseo por el Central Park, ya que no conseguimos alquilar unas bicicletas. Al ser domingo está repleto de neoyorkinos, es muy agradable tumbarse en el césped y ver como juegan al béisbol, a lanzarse el plato o simplemente a tomar el sol. Hace un día precioso de sol y no hace calor.
Visitamos el Hotel Plaza, Paco dice que en su próximo viaje se alojará en él, sería una gozada, aunque el nuestro no está mal, la zona se paga.
Paseando nos encontramos la tienda de Apple, que locura, son las nueve y está a rebosar, ni que regalaran los aparatitos.
Cenamos en una hamburguesería muy buena y barata, que está dentro del hotel Meridiam, en 56st entre la 6ª y la 7ªAve. Después bajamos a Time Square y volvemos a la locura de las compras en Broadway (Sabina se compra otra maleta).
viernes, 8 de agosto de 2008
Día 4: Tormenta en N.Y. (02/08/08)
Por la mañana nos vamos al embarcadero del sur de Manhantan, para realizar visita a la “estatua de la libertad” y Ellis Island, donde se encuentra el museo de las migraciones.
Como siempre hay una cola tremenda, (aproximadamente una hora y media) no conseguimos embarcar hasta pasadas las 10:30h, Llegamos a la isla de la estatua y dado la cantidad de gente que hay decidimos no bajarnos, ya le hemos hecho un montón de fotos desde el barco, además el tiempo no es muy bueno. Continuamos a Ellis Island y nada mas bajarnos del barco cayó una tormenta del “copón”, menos mal que nos pilló cerca del museo.
Cuando deja de llover, tomamos el ferry para regresar a Manhatan, y nos fuimos a comer a la 34st con la 6ªAve, para poder ir a las galerías comerciales de Macy’s, no estamos muy animados para las compras, pero Vicenta y Sabina al final se compran un vestido igual. Esperan estrenarlo en LasVegas.
La tarde la dedicamos a dar un paseo partimos del Madison Square Garden, para ir al barrio de Chelsee, a Madinson Square, donde encontramos una tienda con productos hindús de la “jet set”, donde volvemos a caer en la tentación de las compras, Mercedes se compra un pañuelo y yo le regalo una pulsera a Sabina, Vicenta sigue sin comprar casi nada. Nos tomamos una merecida cerveza, a la llegada a Union Square, en “Summertime Apricot Ale”, sitio que conocía Vicenta, con un ambiente inglés y buena cerveza. También en la plaza visitamos una tienda de libros, en la que había estado Vicenta en su anterior visita a Manhatan.
Desde allí nos vamos a ver el barrio de Grenwich Village, cerca de la Universidad de N.Y. y cenamos en el “Cornelia street cafe”, comida americana muy buena ambientada con buena música de jazz. Debajo del restaurante tienen un “garito” con música en directo.
El barrio tiene mucho ambiente, es sábado por la noche, hay muchos restaurantes y pub’s. Montón de limusinas, taxis y coches, pero nosotros nos vamos al metro para regresar al hotel, sin muchas ganas pero estamos reventados después de la caminata de hoy.
Ya no hace tanto calor, la lluvia ha limpiado el cielo y ha refrescado el ambiente.
Como siempre hay una cola tremenda, (aproximadamente una hora y media) no conseguimos embarcar hasta pasadas las 10:30h, Llegamos a la isla de la estatua y dado la cantidad de gente que hay decidimos no bajarnos, ya le hemos hecho un montón de fotos desde el barco, además el tiempo no es muy bueno. Continuamos a Ellis Island y nada mas bajarnos del barco cayó una tormenta del “copón”, menos mal que nos pilló cerca del museo.
Cuando deja de llover, tomamos el ferry para regresar a Manhatan, y nos fuimos a comer a la 34st con la 6ªAve, para poder ir a las galerías comerciales de Macy’s, no estamos muy animados para las compras, pero Vicenta y Sabina al final se compran un vestido igual. Esperan estrenarlo en LasVegas.
La tarde la dedicamos a dar un paseo partimos del Madison Square Garden, para ir al barrio de Chelsee, a Madinson Square, donde encontramos una tienda con productos hindús de la “jet set”, donde volvemos a caer en la tentación de las compras, Mercedes se compra un pañuelo y yo le regalo una pulsera a Sabina, Vicenta sigue sin comprar casi nada. Nos tomamos una merecida cerveza, a la llegada a Union Square, en “Summertime Apricot Ale”, sitio que conocía Vicenta, con un ambiente inglés y buena cerveza. También en la plaza visitamos una tienda de libros, en la que había estado Vicenta en su anterior visita a Manhatan.
Desde allí nos vamos a ver el barrio de Grenwich Village, cerca de la Universidad de N.Y. y cenamos en el “Cornelia street cafe”, comida americana muy buena ambientada con buena música de jazz. Debajo del restaurante tienen un “garito” con música en directo.
El barrio tiene mucho ambiente, es sábado por la noche, hay muchos restaurantes y pub’s. Montón de limusinas, taxis y coches, pero nosotros nos vamos al metro para regresar al hotel, sin muchas ganas pero estamos reventados después de la caminata de hoy.
Ya no hace tanto calor, la lluvia ha limpiado el cielo y ha refrescado el ambiente.
sábado, 2 de agosto de 2008
Día 3: Visita organizada por N.Y. (01/08/08)
Nos levantamos muy pronto, las 06:30h, porque hemos concertado una visita en microbus para ver el Bronx, Queen y Brokling con la agencia ar-col travel muy interesante porque nos ha mostrado unos barrios que por nuestra cuenta no hubieramos visto. El guia (tocayo mío) un colombiano muy simpático nos ha mostrado en el Bronx los graffitis de los pandilleros y nos ha explicado su significado, en Queen no ha paseado por unas calles de casas lujosas y Brokling la zona de los judíos más ortodoxos. Hemos terminado la excursión cruzando el puente de Brokling cantando "New York" de Frank Sinatra.
Antes de comer hemos visitado el edificio de la ONU y desde allí nos hemos ido a comer a "Alice's tea cup" en la 81 st con la 2ªAve, sitio recomendado por su comida y decoración cursi.
Por la tarde hemos ido al MoMA, los viernes es gratis a partir de las 16:00h, edificio muy moderno y gran cantidad de Picassos. La colección de fotografías muy interesante.
A la salida nos hemos dado una vuelta por el Rockefeler Center (cuna del capitalísmo) en la 5ªAvenida, desde allí hemos tomado el metro como los proletarios para cenar en Little Italy en un supermercado de alimentos sanos. En la planta baja compras la comida que te apetece y en el primer piso tienes mesas para cenar. Tan sana era que venden cervezas pero no las puedes consumir allí, te recomiendan que te las bebas en tu casa. Hemos llegado a la conclusión de que el alcohol y las armas son incompatibles, y como en este país prefieren las armas no te dejan beber por si las moscas.
En general la gente es muy amable, y el idioma no es ningún problema, casi en todos los sitios hablan español, pero dado el caso, Vicenta nos saca del apuro.
Nos retiramos pronto, porque el cansancio y el calor hacen mella, además mañana volvemos a madrugar.
Antes de comer hemos visitado el edificio de la ONU y desde allí nos hemos ido a comer a "Alice's tea cup" en la 81 st con la 2ªAve, sitio recomendado por su comida y decoración cursi.
Por la tarde hemos ido al MoMA, los viernes es gratis a partir de las 16:00h, edificio muy moderno y gran cantidad de Picassos. La colección de fotografías muy interesante.
A la salida nos hemos dado una vuelta por el Rockefeler Center (cuna del capitalísmo) en la 5ªAvenida, desde allí hemos tomado el metro como los proletarios para cenar en Little Italy en un supermercado de alimentos sanos. En la planta baja compras la comida que te apetece y en el primer piso tienes mesas para cenar. Tan sana era que venden cervezas pero no las puedes consumir allí, te recomiendan que te las bebas en tu casa. Hemos llegado a la conclusión de que el alcohol y las armas son incompatibles, y como en este país prefieren las armas no te dejan beber por si las moscas.
En general la gente es muy amable, y el idioma no es ningún problema, casi en todos los sitios hablan español, pero dado el caso, Vicenta nos saca del apuro.
Nos retiramos pronto, porque el cansancio y el calor hacen mella, además mañana volvemos a madrugar.
Día 2: Visita por N.Y. (31/07/08)
Nos levantamos muy pronto, con la intención de ir a la estatua de la Libertad, pero salimos tarde del hotel y cuando llegamos, después de haber comprado los tickets, vemos que hay una cola kilométrica para el barco. Decidimos posponer la visita para otro día (los tickets sirven para tres días).
Damos un paseo por Downtown, visitando Wallstret, la "Zona Cero" y el World Financial Center. Comemos en muy bien en un restaurante cubano en el muelle sur, con una vista estupendas del puente de Brokling.
Por la tarde nos vamos a la locura de las compras en "Century 21" (precios increíbles).
Después nos vamos con el metro al Empire State Building con la intención de ver anochecer desde su mirador, pero cuando logramos subir (21:00h) después de una cola larguísima ya es de noche. Pero merece la pena, la vista de Manhatan de noche es fantástica.
Cenamos un poco en un self service de 5ª Avd y nos retiramos a dormir, estamos todavía con el cuerpo desajustado por el cambio horario.
Damos un paseo por Downtown, visitando Wallstret, la "Zona Cero" y el World Financial Center. Comemos en muy bien en un restaurante cubano en el muelle sur, con una vista estupendas del puente de Brokling.
Por la tarde nos vamos a la locura de las compras en "Century 21" (precios increíbles).
Después nos vamos con el metro al Empire State Building con la intención de ver anochecer desde su mirador, pero cuando logramos subir (21:00h) después de una cola larguísima ya es de noche. Pero merece la pena, la vista de Manhatan de noche es fantástica.
Cenamos un poco en un self service de 5ª Avd y nos retiramos a dormir, estamos todavía con el cuerpo desajustado por el cambio horario.
Dia-1: Llegada a New York (30/07/08)
Salimos de casa, Vicenta, Sabina y yo, a las 05:45h para ir al aeropuerto en el metro, allí nos encontramos con Paco y Mercedes. Facturamos sin colas y casi nos mandan las maletas a Washignton. El avión con destino a Munich sale en punto, a las 07:55h. Enlazamos con el vuelo a New York, con Lufthansa, ni nos enteramos de la huelga, salimos con una puntualidad pasmosa.
El vuelo dura aproximadamente 9h, pero con el cambio horario llegamos a las 13:45h de NY. Pasamos la aduana sin problemas, despues de haber rellenado un formulario donde decimos que somos buenos chicos (que no somos terroristas, ni dogradictos, ...)
Hemos tomado un taxi por 60$ para ir al hotel, que aventura, hay que ver como conducen, es más fuerte que el "dragon khan" de Port Aventura.
El Hotel está en la frontera de ChinaTown y Litte Italy, pero el barrio está tomado por los chinos. Es muy nuevo y muy confortable, pero intentaban darnos una habitación con una sola cama para tres, no sé como pensaría la recepcionista que dormiríamos. Al final nos dan una habitación con cama doble, eso sí con un suplemento de 20$ más.
Despues de instalarnos nos hemos ido al centro de NY medio dormidos (6 horas de diferencia con España).
Nos hemos comparado una tarjeta semanal para metro+bus (MetroCard) por 21$ para poder desplazarnos por la ciudad.
Cenamos una hamburguesa en un bar que afirman que hacen "la mejor hamburguesa de NY" a las 21:00h local (3 de la madrugada en España) y nos acostamos a las 22:30h. Casi 24 horas seguidas sin dormir.
El vuelo dura aproximadamente 9h, pero con el cambio horario llegamos a las 13:45h de NY. Pasamos la aduana sin problemas, despues de haber rellenado un formulario donde decimos que somos buenos chicos (que no somos terroristas, ni dogradictos, ...)
Hemos tomado un taxi por 60$ para ir al hotel, que aventura, hay que ver como conducen, es más fuerte que el "dragon khan" de Port Aventura.
El Hotel está en la frontera de ChinaTown y Litte Italy, pero el barrio está tomado por los chinos. Es muy nuevo y muy confortable, pero intentaban darnos una habitación con una sola cama para tres, no sé como pensaría la recepcionista que dormiríamos. Al final nos dan una habitación con cama doble, eso sí con un suplemento de 20$ más.
Despues de instalarnos nos hemos ido al centro de NY medio dormidos (6 horas de diferencia con España).
Nos hemos comparado una tarjeta semanal para metro+bus (MetroCard) por 21$ para poder desplazarnos por la ciudad.
Cenamos una hamburguesa en un bar que afirman que hacen "la mejor hamburguesa de NY" a las 21:00h local (3 de la madrugada en España) y nos acostamos a las 22:30h. Casi 24 horas seguidas sin dormir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
